Inicio
Actualidad

Chile concentra su turismo receptivo en Santiago ante el desplome de los pasos terrestres

Chile recibió 19,1% menos turistas hasta agosto, pero el Aeropuerto de Santiago creció 1,9% y concentró el 48% de las llegadas.

Entre enero y agosto, Chile recibió 3.308.873 turistas extranjeros, cifra que representa una caída de 19,1% frente al mismo período de 2025, según datos de Sernatur elaborados a partir de los registros de la Policía de Investigaciones (PDI).

En ese escenario, el Aeropuerto de Santiago contabilizó 1.587.207 llegadas internacionales, un aumento de 1,9% en doce meses. Con este resultado, el terminal concentró el 48% de todos los ingresos turísticos a Chile, casi tres puntos porcentuales más que en igual período del año anterior.

El dato no significa necesariamente que todos esos viajeros permanezcan en Santiago, pues una parte continúa hacia otros destinos mediante vuelos nacionales o transporte terrestre. Sin embargo, confirma una creciente concentración de la conectividad internacional y de la distribución del turismo receptivo en torno al principal hub aéreo del país.

Pasos fronterizos pierden casi la mitad de sus turistas

La evolución del aeropuerto contrasta con el fuerte deterioro de las llegadas por las fronteras terrestres con Argentina.

El Sistema Cristo Redentor, segunda principal puerta de entrada de turistas extranjeros a Chile, recibió 426.262 visitantes entre enero y agosto, frente a los 815.536 contabilizados en igual período de 2025. La diferencia representa una disminución de 47,7%.

El descenso también afectó a otros corredores relevantes para el turismo regional. El paso Cardenal Antonio Samoré registró 166.245 llegadas, con una contracción de 39,7%, mientras Pino Hachado recibió 73.504 turistas, equivalente a una caída de 48,3%.

Mamuil Malal retrocedió 24,1%, hasta 85.997 ingresos; Integración Austral disminuyó 27%, con 54.818; y Dorotea cayó 13,2%, al contabilizar 69.791 turistas.

Los resultados reflejan principalmente la disminución del mercado argentino, que durante 2025 había impulsado una recuperación excepcional de las llegadas internacionales. El efecto se observa con mayor intensidad en las regiones que dependen de los viajes terrestres y de corta distancia desde el país vecino.

A nivel regional, Valparaíso —donde se registra el flujo del Sistema Cristo Redentor— acumuló una baja de 47,6% en las llegadas. La Araucanía retrocedió 40%, Los Lagos 35,5%, Los Ríos 43,3% y Aysén 41,1%. La Región Metropolitana, en cambio, fue la única entre las principales puertas de entrada que creció, con un avance de 1,8%.

El norte muestra una mayor estabilidad

Los pasos fronterizos del norte también registraron resultados negativos, aunque menos pronunciados que los corredores con Argentina.

Colchane se mantuvo como la tercera puerta de entrada del país, con 200.453 turistas y una disminución de 14,2%. Chungará contabilizó 71.952 llegadas, 9,4% menos, mientras Concordia alcanzó 132.987 ingresos y fue uno de los pocos pasos que mostró crecimiento, con un alza de 2,4%.

La diferencia revela que la caída del turismo receptivo no es homogénea. El impacto está estrechamente vinculado con la composición de los mercados emisores y con el medio de transporte utilizado para ingresar al país.

Menos llegadas, pero una caída menor de las divisas

La mayor participación del aeropuerto también puede modificar el impacto económico de las llegadas internacionales. Durante el primer semestre, los turistas procedentes de Europa, Norteamérica, Asia y Oceanía alcanzaron un récord de 529.018 visitantes, con un crecimiento interanual de 13,9%.

La Subsecretaría de Turismo estimó que, mientras el número total de turistas disminuyó 19,4% durante ese semestre, las divisas generadas por el turismo receptivo cayeron alrededor de 7,7%. Aunque ambas cifras corresponden solamente al período enero-junio, muestran que la pérdida de visitantes no se tradujo en una disminución equivalente de los ingresos.

El organismo atribuyó esta diferencia al perfil de gasto de los mercados. Un turista argentino registra un desembolso promedio estimado de US$299 por viaje, mientras los visitantes de Estados Unidos y Europa llegan a US$1.385 y US$1.278, respectivamente.

Para la industria, el cambio presenta una doble lectura. El crecimiento del ingreso aéreo y de los mercados de larga distancia puede favorecer productos de mayor valor, estadías más extensas y circuitos multidestino. Sin embargo, la contracción de los pasos terrestres reduce la demanda para alojamientos, comercio, gastronomía y excursiones en regiones fronterizas.

Los registros de Sernatur son preliminares, excluyen los puertos marítimos e incluyen una estimación de chilenos residentes en el exterior.