Japón sufre una disyuntiva turística como pocos destinos a nivel mundial: el país cerró 2025 con su economía en auge, pero con los hogares condicionados por la pérdida de poder adquisitivo, lo que les limita en la contratación de viajes internacionales. (Japón pone freno al turismo de masas con nuevas limitaciones)
La dicotomía del turismo en Japón: el receptivo está imparable, pero el emisor estancado
Según Phocuswright, el destino no deja de recibir turistas internacionales (un 8% más), pero el impacto económico en la sociedad lastra al emisor.
Monte Fuji, Japón: el destino está en auge en el receptivo pero, ¿qué ocurre con su turismo emisor?
De hecho, la OCDE sitúa el crecimiento real del PIB japonés en el 1,3% en 2025 y prevé una moderación hasta el 0,9% anual en 2026 y 2027, con la inflación todavía superior al objetivo y con una menor aportación de la demanda exterior por el impacto de los aranceles de Estados Unidos. Es decir, una economía que lastra a las clases medias.
Según Phocuswright, las salidas internacionales alcanzaron 14,73 millones en 2025, un 13,3% más que el año anterior, pero todavía un 26,6% por debajo de 2019, según datos de JNTO recogidos por Travel Voice. La debilidad del yen, el encarecimiento del viaje internacional y el envejecimiento demográfico siguen actuando como freno para la demanda emisora.
El receptivo turístico de Japón toma velocidad de crucero
Todo lo contrario al receptivo: el mercado de viajes de Japón alcanzó en 2025 los 94.200 millones de dólares en reservas brutas, un 8% más, en un ejercicio en el que la apreciación del yen frente al dólar permitió que el crecimiento en moneda estadounidense reflejara mejor la evolución real del negocio.
La recuperación, sin embargo, mantiene una lectura distinta según la divisa utilizada. En yenes, el mercado turístico japonés ya había superado los niveles previos a la pandemia en 2023; en dólares, la fuerte depreciación acumulada de la moneda japonesa entre 2019 y 2024 retrasó esa comparación. Las previsiones recogidas por el informe apuntan a un avance más moderado en 2026 y a incrementos anuales del 4% al 5% entre 2027 y 2029. (Japón cambia su control migratorio: ¿qué es el JESTA y cómo funciona?)
Más de 42 millones de turistas llegaron a Japón en 2025
El cambio estructural más relevante está en el peso del turismo internacional. Japón fue durante décadas un mercado con mayor protagonismo del emisor, pero esa relación se invirtió en 2015 y se ha ampliado desde entonces. En 2025, el país recibió 42,7 millones de turistas internacionales, un máximo histórico que superó por primera vez el umbral de los 40 millones. (Japón contra la masificación: nuevos requisitos para turistas extranjeros)
El objetivo de Japón: lograr los 60 millones de viajeros internacionales
El receptivo, por el contrario, se ha beneficiado de una combinación de factores: mejora de la conectividad aérea, flexibilización de visados, fortaleza de la marca Japón y atractivo global de su cultura, gastronomía y grandes ciudades. A ello se suma la buena posición competitiva del destino: el World Economic Forum situó a Japón como la tercera economía mejor clasificada en su Travel & Tourism Development Index 2024, solo por detrás de Estados Unidos y España.
El nuevo plan turístico nacional mantiene la meta de alcanzar 60 millones de visitantes internacionales y 15 billones de yenes de gasto turístico en 2030, pero añade indicadores vinculados a repetición, pernoctaciones regionales, congresos internacionales y gestión del sobreturismo. Entre sus objetivos figuran 40 millones de visitantes repetidores y 130 millones de pernoctaciones en regiones, además de duplicar hasta 100 las áreas que trabajan en equilibrar atracción turística y calidad de vida local.
Temas relacionados



