LA VOZ DE LOS PRIVADOS

"Hay que pensar en cómo vamos a refundar toda esta industria"

Fedetur cifró una caída del 56% en la llegada de turistas extranjeros y pérdidas millonarias en toda la industria nacional, sin embargo, la Federación y los gremios nacionales no pierden la esperanza de que gracias al trabajo conjunto, una vez superada la crisis de la pandemia, la industria de los viajes en Chile será refundada y comenzará a dar señales de recuperación al menos desde los últimos meses del año.

Días antes de que el presidente de la República, Sebastián Piñera, anunciara las medidas económicas para combatir la crisis que se vive a nivel mundial por la pandemia del Coronavirus (ver pág. 4), la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), junto a la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (Achet), la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), la Asociación Gremial de Pymes Turísticas (ChileSertur) y Hoteleros de Chile, realizaron una conferencia de prensa en conjunto para dar cuenta del efecto de la epidemia en la industria.

En ese momento, el presidente de Fedetur, Ricardo Margulis, hizo un llamado al Gobierno a que aplique un paquete de medidas para apoyar a las empresas del sector: “La crisis es tan profunda que sin una ayuda del Estado será muy difícil mantenernos de pie, y muchas empresas verán amenazada su existencia, como ya ha venido ocurriendo con un número importante de ellas”.

Margulis definió al momento que vivimos como “una tormenta perfecta” e hizo hincapié en que “nos enfrentamos a la peor crisis de nuestra historia”. “Así de profundo es el impacto que ha sufrido nuestro sector a partir del estallido de violencia que se registra desde el 18 de octubre pasado, pero que ahora adquiere dimensiones inimaginables con la llegada del coronavirus al país, y que tiene en estado de emergencia a gran parte del planeta”, ahondó.

La crisis es tan profunda que sin una ayuda del Estado será muy difícil mantenernos de pie. Ricardo Margulis

UNA INDUSTRIA EN PICADA.

El diagnóstico de Fedetur es crítico: restaurantes que están cerrando, aerolíneas y hoteles que prácticamente no pueden seguir operando, agencias de viajes y turoperadores en grave estado de fragilidad, hacen de la industria de los viajes una de las principales afectadas a nivel global.

“Han sido meses de una dramática y prolongada crisis que no sabemos cuándo terminará, y que es muy difícil sortear para un sector que está compuesto por 97 mil empresas micro, pequeñas, medianas y grandes que no podrán resistir el escenario actual”, explicó el presidente de Fedetur.

Hasta antes de la llegada de la pandemia y durante los últimos cinco meses, la Federación y gremios estimaban que se habían destruido cerca de 40 mil empleos en el turismo, cifra que podría hasta triplicarse en las próximas semanas con una actividad que estará prácticamente paralizada. “Como industria hemos hecho una proyección de que el coronavirus provocará pérdidas significativas para el sector. Nuestra estimación es que en 2020 llegarán a Chile 1,9 millones turistas extranjeros, versus los 4,5 millones que lo hicieron en 2019, cifra que representa una caída del 56,4%. Esta baja de cerca de 2,5 millones visitantes extranjeros implicaría una pérdida de US$ 1.300 millones”, explicó Margulis en representación de Fedetur y los gremios.

Hay que pensar en cómo vamos a refundar toda esta industria con los números que vamos a tener. Fernando Cruz

Hay que pensar en cómo vamos a refundar toda esta industria con los números que vamos a tener. Fernando Cruz

EL CASO DE LAS AEROLÍNEAS.

Otro punto relevante a que se refirieron en el cónclave de la federación y los gremios del sector fue el caso de las compañías aéreas.

Guillermo Correa, presidente de Achet y del Foro Latinoamericano de Turismo (Folatur), hizo hincapié en que “la supervivencia de las líneas aéreas es vital para la conservación de la industria”. “Así, vemos cómo prácticamente todos los países de la comunidad económica europea y del mundo están ayudando a este rubro. Ejemplo de ello es Estados Unidos, que aportó US$ 50 mil millones para su ayuda”, dijo.

Correa explicó que “estamos hablando de que la conectividad en un mundo globalizado no es solamente importante para el sector del turismo y los viajes, sino también fundamental para el comercio. La caída de las líneas aéreas, se estima, produciría un efecto dominó en las economías”.

Según el presidente de Achet –en opinión de la Asociación– no corresponde regalar (dinero) a una compañía aérea en particular; se requieren medidas con urgencia que vayan en apoyo para que la industria aérea chilena pueda sobrevivir en estos momentos inéditos en la historia.

En conversación con La Agencia de Viajes (ver pág. 10), Rodrigo Hananías, de la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (Achila), explicó: “Junto a IATA y las tres líneas aéreas nacionales nos hemos reunido con el ministro de Economía, Fomento y Turismo, Lucas Palacios; y con la ministra de Transportes, Gloria Hutt; a quienes les expusimos la imperiosa necesidad de que Chile –como ya ocurre en muchos otros estados– disponga de un paquete de medidas que vayan en auxilio de la aviación comercial”.

Entre estas medidas propuestas por Achila está la disminución de tasas y costos aeroportuarios cobrados por el fisco a las compañías aéreas (como por control de tránsito aéreo, por estacionamiento o por iluminación), el aplazamiento del pago de IVA por combustible, la devolución anticipada de impuestos y el otorgamiento de créditos blandos. “La reacción al reunirnos fue buena, y con la manifestada disposición a estudiar la factibilidad de las medidas propuestas”, puntualizó Hananías.

La supervivencia de las líneas aéreas es vital para la conservación de la industria. Guillermo Correa

La supervivencia de las líneas aéreas es vital para la conservación de la industria. Guillermo Correa

HOTELES FANTASMAS.

Uno de los sectores más golpeados dentro de la industria es el gremio hotelero. Alejandro Hughes, vicepresidente de Hoteleros de Chile, planteó que la incertidumbre y al mal momento que vive la hotelería nacional podría llegar a tener “resultados devastadores”. “Como industria hotelera tenemos hoy alrededor de 350 mil empleados directos, si esto tiende a ocupaciones cero y a que los hoteles deban cerrar, los resultados serán devastadores. Tenemos que tratar de proteger el empleo de nuestra gente, así que para eso estamos en conversaciones con el sector público y privado para ver de qué manera enfrentamos esta situación”, señaló.

Según informó, en un marzo normal las ocupaciones hoteleras deberían estar en un 70%, y en 2020 apenas llegaron a un 10%.

En sintonía, Fernando Cruz, presidente de Chilesertur A.G., señaló que la industria turística ya viene de una temporada alta muy dura y explicó que “este verano deberíamos haber estado en el rango del 90% de ocupación y terminamos con un 30%, y cuando estábamos reactivándonos –refiriéndose a la crisis social– aparece esta pandemia”.

Cruz fue más enfático: “Se necesita una estrategia de reflote. Hay que pensar en cómo vamos a refundar toda esta industria con los números que vamos a tener. Retrocedimos casi 14 años y hay que empezar todo de nuevo, y eso va a requerir trabajo, unión y mucho compromiso de nosotros como industria y en el gobierno desde el punto de vista económico y legal. Es básicamente sentarse a morir o pelear por algo, y yo creo que hay que salir a pelear por algo y el Estado tiene una parte muy importante en este reflote”, agregó.

Si esto tiende a ocupaciones cero y a que los hoteles deban cerrar, los resultados serán devastadores. Alejandro Hughes

Si esto tiende a ocupaciones cero y a que los hoteles deban cerrar, los resultados serán devastadores. Alejandro Hughes

BARES Y RESTAURANTES QUEBRADOS.

Pese a que el Gobierno autorizó a los deliveries transitar durante la cuarentena –no así en el Toque de Queda–, medios y redes sociales dan cuenta día a día del cierre de bares y restaurantes a nivel nacional.

El presidente de Achiga, Máximo Picallo, comparó las dificultades actuales con la del estallido social, y señaló que “hoy la crisis por la pandemia es 100 veces mayor, por lo tanto las medidas tienen que ser mucho más drásticas”.

Según explicó Picallo, para Achiga “la principal preocupación son los trabajadores y cómo vamos a poder mantener sus empleos. Vemos que hoy existe por parte del Estado un desorden en la información que se otorga, ya que algunas municipalidades entregan información distinta a la que da el gobierno central” y destacó que el impacto no sólo ha sido económico, “sino también emocional, ya que existen relaciones contractuales de años en algunos casos. Sin el apoyo gubernamental y medidas claras, lamentablemente, existen establecimientos que definitivamente no podrán resistir esta crisis, lo que profundizará aún más el impacto económico del país como ya lo estamos viendo”.

¿HAY LUZ AL FINAL DEL TÚNEL?

Pese a que aún es pronto para conocer los verdaderos alcances y efectos que tendrá la pandemia, como lo reconocen las autoridades y gremios de la industria, lo único claro es que la recuperación será lenta, en especial para nuestro país que se apresta a entrar a la temporada baja.

Al respecto, Margulis explicó que “la pandemia tiene como efecto que va a demandar tiempo para volver a los niveles de ocupaciones y de llegada a turistas que tuvimos en 2019, que ya fue un año malo por el estallido social y que probablemente van a pasar un par de años para tener los resultados de 2018”. Y recalcó: “Hay que tener claro que en septiembre no vamos a tener los turistas que esperábamos antes del coronavirus. Esto va a pegar a la economía de todas partes. Mucha gente que tenía pensado vacacionar en diciembre próximo puede que se lo replantee, incluso a lo mejor, debido a la economía de su país, lo repensará nuevamente antes de salir”.

Al finalizar, Margulis emplazó a todos quienes forman parte de la industria de los viajes en Chile: “Quiero hacer un llamado a mantenernos muy unidos para sortear esta tormenta perfecta que nos impone el desafío más importante que hemos tenido en nuestra historia como sector. Somos una industria resiliente, y por lo mismo, tengo plena confianza de que seremos capaces de levantarnos, como lo hemos hecho en otras oportunidades, y seguir siendo un motor de progreso y desarrollo para el país y los chilenos.

Notas de tapa