CONTUR Biobío realizó una gira técnica por Europa con diferentes empresarios turísticos de la región para explorar las tendencias y posibilidades del enoturismo europeo, con el objetivo de potenciar el rubro a nivel regional de cara a los próximos cinco años. (Enoturismo Corfo abre 5° edición de su Catastro Nacional)
Delegación de CONTUR Biobío durante su gira por Europa.
Gracias al financiamiento del programa Red Mercado de CORFO, la delegación chilena integrada por representantes del directorio de la asociación gremial, concretaron una agenda técnica por diferentes viñedos, bodegas y emprendimientos vinculados al turismo del vino de España y Portugal, en el marco de su participación en la Tercera Cumbre Mundial de Enoturismo, realizada en este último país.
Durante la gira, la delegación sostuvo reuniones con autoridades, asociaciones gremiales, viñas, agencias y operadores turísticos de ambos destinos y con representantes de Asia, Sudamérica y México, junto con participaciones en rondas de negocios donde presentaron la oferta turística del Biobío.
La experiencia enoturística de Europa
Uno de los principales hallazgos del grupo fue el crecimiento de la industria en estos países durante los últimos años. La baja en el consumo de alcohol y la pandemia obligó al rubro a diversificar su oferta más allá del vino.
Según el gremio, actualmente, en algunas de las empresas visitadas los ingresos por turismo representan entre un 25% y 60% de las ganancias totales, destacando experiencias como recorridos por viñedos y bodegas, degustaciones, gastronomía local, participación en vendimias, jornadas de poda y actividades inmersivas que conectan al visitante con el territorio y sus productores.
“Contrario a lo que muchas veces se piensa, el enoturismo como actividad económica es relativamente reciente. En Portugal y España su desarrollo se aceleró durante los últimos veinte años y tuvo un fuerte impulso después de la pandemia”, explican desde CONTUR Biobío.
Por otro lado, la colaboración entre actores turísticos es clave para explicar el crecimiento enoturístico en el Viejo Continente. La articulación entre viñas, hoteles, restaurantes y turoperadores incentivan la promoción de una oferta integrada donde cada servicio se complementa con otro.
“Los actores no se ven como competencia, sino como parte de una misma experiencia turística. Eso permite que las recomendaciones entre prestadores sean genuinas y que el visitante encuentre información clara y completa sobre todo lo que puede hacer en el destino”, destacaron desde el gremio.
El potencial enoturístico de Biobío
Tras la gira, la hoja de ruta de CONTUR Biobío estará enfocada en fortalecer la visibilidad de la oferta turística regional, establecer estándares de calidad y transferir los aprendizajes obtenidos a los socios de la organización, apuntando a convertir al enoturismo en un motor de desarrollo económico de la región para los próximos cinco años.
“Biobío puede posicionarse como un nuevo destino enoturístico. Aquí predominan las bodegas familiares y las experiencias personalizadas, algo que hoy tiene una enorme valoración tanto entre turistas nacionales como internacionales”, indicaron desde la asociación.
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