El posicionamiento de Ciudad de Panamá como centro de conexiones se ha construido sobre una operación eficiente y una estructura de costos competitiva, factores que han sostenido su atractivo frente a otros hubs regionales. Sin embargo, la posible implementación de una nueva tasa turística en el Aeropuerto Internacional de Tocumen introduce un ajuste que comienza a modificar ese equilibrio.
¿Panamá encarece el "Hub de las Américas"? Impacto a la competitividad y a las conexiones
El Gobierno de Panamá planea una tasa de US$10 a pasajeros en transito, medida que impactaría las conexiones y presionaría el modelo operativo de Copa Airlines.
Un posible cobro de US$ 10 en Tocumen reduciría la competitividad de Panamá como hub y presiona el modelo de conexión de Copa Airlines.
Con el regreso del debate sobre este cobro, se advierte que el diferencial de precios frente a hubs como el Aeropuerto Internacional El Dorado o el Aeropuerto Internacional de El Salvador Monseñor Óscar Arnulfo Romero podría reducirse. En una industria altamente sensible a los costos, incluso variaciones moderadas tienen la capacidad de incidir en la elección de rutas y aerolíneas por parte de los viajeros. (La presión fiscal, un freno para la conectividad aérea)
Impacto en las operaciones de Copa Airlines
Aunque el monto de US$ 10 podría parecer bajo de forma aislada, su impacto se amplifica en un contexto de márgenes estrechos y alta competencia, lo que representaría una presión estratégica para Copa Airlines, principal aerolínea del país.
En efecto, el modelo de negocio de la compañía depende en gran medida de los pasajeros en conexión, que utilizan Panamá como punto de tránsito hacia otros destinos. En este escenario, cualquier incremento en los costos influye directamente en la decisión de compra, especialmente en buscadores y canales indirectos donde el precio final es determinante.
Para Copa, este eventual cargo implica un desafío en la paridad tarifaria, particularmente en rutas de corto y medio radio, donde la competencia de aerolíneas low-cost ejerce una presión constante.
Implicaciones para agencias de viajes
Para las agencias de viajes y turoperadores, este ajuste tendría efectos tanto operativos como comerciales.
Por un lado, sería necesaria una recalibración de presupuestos, ya que los impuestos (taxes) se actualizarían en los sistemas de distribución, impactando de forma automática el precio final de los tiquetes.
Por otro, el valor del programa “Stopover en Panamá” podría verse condicionado por este escenario. Esto exigiría a los agentes reforzar sus argumentos de venta, resaltando beneficios como la conectividad, la frecuencia de vuelos y la experiencia del servicio para sustentar el costo adicional. (Copa Airlines: cifras récord para el programa Panamá Stopover)
Entre la sostenibilidad fiscal y la competitividad aérea
Desde la perspectiva gubernamental, la iniciativa busca financiar infraestructura y seguridad aeroportuaria en un contexto de recuperación del tráfico aéreo tras 2025.
“La propuesta contempla que la Tasa Aeroportuaria para pasajeros en tránsito sea equivalente a US$ 10, lo que generaría una recaudación estimada de US$ 190 millones anuales. De este monto, el 30% se destinaría al mantenimiento aeroportuario y el 70% a los patronatos del Hospital del Niño, Hospital Santo Tomás y el Instituto Oncológico Nacional”, explicaron desde la Asamblea Nacional de Panamá, al detallar el anteproyecto presentado por Benicio Robinson González, diputado suplente de Bocas del Toro.
Sin embargo, especialistas del sector advierten que una mayor carga fiscal sobre el transporte aéreo puede generar un efecto inverso. En este contexto, desde la operación aeroportuaria advierten que incluso el debate ya está generando efectos en el mercado.
“Es un tema muy serio, muy peligroso para el país. La preocupación no es solo que se apruebe, sino que se esté hablando de esto, porque ya genera incertidumbre en la industria”, señaló José Antonio Ruiz Blanco, gerente general del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Asimismo, advirtió que el impacto podría ir más allá del recaudo fiscal: “Esto no es uno más uno igual a dos. No es que se ponen US$ 10 y automáticamente se va a generar más dinero. Puede ocurrir lo contrario si se frena el crecimiento del aeropuerto y del país”, explicó.
Rechazo del sector turístico
Diversas organizaciones expresaron su preocupación frente a la medida. En un pronunciamiento conjunto, la Cámara Nacional de Turismo de Panamá, la Asociación Panameña de Hoteles, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa y la Cámara de Turismo de la Riviera Pacífica de Panamá advirtieron sobre el impacto de este cobro.
Según el documento, la decisión representa un “riesgo estratégico”, al haberse planteado sin un análisis técnico suficiente ni articulación con los actores del sector. Además, señalan que la medida podría comprometer la estabilidad del “Hub de las Américas”, uno de los pilares de la conectividad aérea y del desempeño económico del país.
“El modelo de centro de conexión es altamente sensible a los costos operativos. En un entorno donde Panamá compite con hubs como Bogotá, Lima, San José y San Salvador, la imposición de cargos adicionales genera una desventaja inmediata. Las aerolíneas podrían redistribuir su tráfico hacia destinos con menores costos, debilitando una red construida durante décadas”, indica el comunicado.
El texto concluye que incrementar el costo del tránsito en Panamá podría acelerar el traslado de pasajeros hacia rutas directas y otros hubs, poniendo en riesgo el flujo de más del 70% de los usuarios en tránsito.
“Hoy en día, alrededor del 74% de los pasajeros que pasan por el aeropuerto son en tránsito. Cualquier medida que afecte ese flujo impacta directamente la operación y el crecimiento”, ratificó Ruiz Blanco.
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