El informe Travel Dreams 2026 de Amadeus evidencia una transformación estructural en la industria turística, marcada por nuevas expectativas del viajero, presión sobre la rentabilidad y el avance de la Inteligencia Artificial (IA) como eje de cambio en la planificación y comercialización de viajes.
Amadeus: así cambia la forma de planificar, reservar y vivir un viaje
Amadeus ratifica un turismo más digital y exigente, con la Inteligencia Artificial como eje en la planificación, personalización y experiencia del viajero.
La Inteligencia Artificial y la personalización marcan el rumbo del turismo global, según el más reciente informe de Amadeus.
Basado en el análisis de 6.000 viajeros, 500 hoteleros y organismos de gestión de destinos (DMO), el estudio ofrece una visión global donde conviven variables tradicionales —precio, ubicación, seguridad y limpieza— con exigencias más complejas.
El nuevo viajero: digital, exigente y emocional
Aunque factores como precio (52%), ubicación (50%), limpieza (46%) y seguridad (40%) siguen siendo determinantes, el comportamiento del viajero está cambiando. El 74% exige personalización y mayor flexibilidad en reservas, cancelaciones y servicios.
El componente emocional gana peso: el 41% busca bienestar y calma, mientras que un 18% espera una transformación personal. A esto se suma una mayor espontaneidad (33%), uso intensivo de dispositivos móviles (36%) y preferencia por experiencias digitales sin contacto (34%).
En este escenario, la IA se posiciona como un aliado clave: el 69% confía en sus recomendaciones, utilizándola para inspiración (36%), planificación (42%) y reservas (32%). Esto ha reducido los tiempos de decisión y ha elevado la expectativa de respuestas integradas, rápidas y personalizadas en un solo canal. (Más del 50% de los viajeros en Estados Unidos usa IA para planificar y reservar viajes)
Este cambio implica:
- Menor tolerancia a procesos complejos o extensos.
- Mayor expectativa de hiperpersonalización en tiempo real.
- Preferencia por interacciones digitales conversacionales.
Para las empresas turísticas, el impacto es directo: la visibilidad ya no depende únicamente del SEO tradicional, sino de su presencia en resultados generados por IA. Además, cobra relevancia la estructura de datos (precios, disponibilidad, atributos) para mejorar la priorización en los algoritmos.
Hoteles: presión operativa y foco en la experiencia
El sector hotelero enfrenta un entorno exigente, con el aumento de costos (38%) —especialmente en energía y talento humano— como principal desafío, seguido de la transformación digital (33%) y la demanda de personalización (31%).
En este contexto, la prioridad se centra en la satisfacción del cliente (33%), por encima de la generación de ingresos (27%), lo que posiciona la experiencia como principal diferenciador.
La reputación online adquiere un rol decisivo: el 88% de los viajeros la considera clave y el 77% dejaría una reseña negativa tras una mala experiencia. Esto obliga a gestionar cada punto de contacto del viaje, donde la tecnología es relevante, pero el componente humano sigue siendo determinante. (Inteligencia artificial en hoteles: cómo optimizar la gestión y mejorar la experiencia del cliente)
Personalización y nuevas fuentes de ingresos
La personalización se convierte en una palanca comercial. Amadeus estima que un hotel de categoría media podría generar más de US$ 1 millón anual a través de servicios adicionales como:
- Early check-in (hasta US$ 376.000).
- Selección de vistas (US$ 351.000).
- Paquetes de descanso (más de US$ 340.000).
A esto se suma la diversificación del negocio: el 44% de los hoteleros identifica oportunidades en eventos y experiencias, así como en servicios de concierge y actividades locales. También sobresalen segmentos como wellness (40%), gastronomía (37%) y alianzas con comercios locales (36%).
El segmento MICE también gana protagonismo: el 83% de los hoteles proyecta crecimiento en ingresos por eventos en los próximos dos años. (Inteligencia artificial y experiencias personalizadas: ¿quién es el arquitecto del viaje?)
Inteligencia artificial: del uso puntual a la estrategia
La IA deja de ser experimental y pasa a integrarse en la operación. El 99.8% de los hoteleros planea invertir en esta tecnología en 2026, con un promedio de US$ 319.000 por propiedad, superando los US$ 500.000 en algunos casos.
Sus principales aplicaciones incluyen:
- Inteligencia de mercado y precios (40%).
- Revenue management (39%).
- Forecasting y planificación (38%).
- Atención al cliente mediante chatbots (36%).
Sin embargo, el 66% de los viajeros aún prefiere interacción humana en servicios clave, lo que obliga a equilibrar automatización con cercanía. (El 90% de los viajeros confía en la inteligencia artificial, pero solo el 2% dejaría que gestione sus reservas)
Marketing, datos y distribución
La captación de demanda depende cada vez más de la visibilidad digital y el uso estratégico de datos. Las empresas priorizan el SEO y la optimización en plataformas de IA (38%), la analítica y CRM (37%), la personalización (35%) y la mejora de la experiencia web y móvil (33%).
Este cambio redefine la distribución: ya no basta con estar presente, sino con aparecer en el momento adecuado, en el canal correcto y con contenido relevante.
Aun así, persisten brechas: el 39% de los hoteleros no accede a datos predictivos y el 36% carece de información competitiva, lo que limita la anticipación de la demanda. (Tendencias: la inversión en empresas turísticas, a la baja)
Sostenibilidad: de exigencia a ventaja competitiva
El 75% de los viajeros considera la sostenibilidad un factor relevante y está dispuesto a pagar un 11.7% más por alojamientos responsables. Este porcentaje es mayor en mercados como India (93%) y China (85%).
En respuesta, los hoteles destinan en promedio el 6.7% de su presupuesto a iniciativas sostenibles, enfocadas en:
- Conservación de agua (33%)
- Cadena de suministro responsable (33%)
- Reducción de residuos (32%)
Sin embargo, el reto está en hacer visible esta propuesta al cliente y traducirla en experiencias tangibles. (Tecnología, sostenibilidad y resiliencia: las claves del turismo hacia 2030)
Hacia un nuevo modelo turístico
El informe concluye que la competitividad del sector dependerá de la capacidad de integrar datos, tecnología y experiencia humana en un modelo centrado en el viajero.
En este contexto, el futuro del turismo no se define solo por la oferta, sino por la habilidad de convertir información en experiencias relevantes, donde la personalización, la sostenibilidad y la eficiencia operativa marcan la diferencia.
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