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⁠⁠La paradoja de los grandes eventos para los destinos: cuanto más éxito, más riesgo de masificación

Según Data Appeal, los grandes eventos generan fuertes flujos de visitantes, pero elevan la presión sobre residentes: ¿cuál es la solución para los destinos?

En pocas palabras

  • Eventos masivos: Impulsan la demanda turística pero elevan la presión sobre los destinos.
  • Impacto dual: Generan beneficios económicos, pero pueden causar saturación, residuos y tensión social.
  • Soluciones: La tecnología y la planificación anticipada son clave para gestionar flujos y mitigar el impacto.
Resumen generado por Thinkindot AI

Los grandes eventos se han convertido en uno de los motores capaces de alterar con mayor rapidez la demanda turística de los destinos. Conciertos, festivales, acontecimientos deportivos o encuentros culturales concentran miles de desplazamientos en periodos muy reducidos y tienen efectos inmediatos sobre hoteles, restauración, transporte y comercio. (El 40% de los viajeros visitan destinos pensando en subirlos a redes)

Un análisis elaborado por The Data Appeal Company pone el foco precisamente en esa capacidad de atracción, pero también en la necesidad de anticipar los costes que una concentración excepcional de visitantes puede provocar sobre el territorio.

Los eventos pueden movilizar hasta 10 millones de viajeros en los destinos

El caso de Italia durante el verano de 2023 ilustra la dimensión del fenómeno. Según los datos utilizados por la compañía, el país podía recibir hasta 10 millones de asistentes entre julio y septiembre con motivo de más de 4.000 eventos de gran formato.

Los mayores picos de público se concentraban a mediados de julio y agosto, cifras a las que habría que sumar multitud de celebraciones locales y acontecimientos de menor tamaño que no entraban dentro de esa estimación.

Los eventos alimentan el turismo de masas en los destinos: así pueden mitigar este impacto.

Los eventos alimentan el turismo de masas en los destinos: así pueden mitigar este impacto.

El efecto turístico puede resultar considerable. Un evento con capacidad de convocatoria internacional eleva la ocupación hotelera, genera consumo adicional y aporta exposición mediática al destino. Eurovisión 2023, celebrado en Liverpool, fue uno de los ejemplos destacados por Data Appeal sobre cómo una gran cita puede ampliar la notoriedad de un territorio y movilizar visitantes mucho más allá del propio recinto en el que se desarrolla el acontecimiento.

Más demanda de viajeros, pero más tensión en los destinos: ¿es la combinación perfecta para el turismo de masas?

Sin embargo, el impacto no siempre se traduce únicamente en beneficios. Cuando las concentraciones se producen en playas, plazas históricas, entornos monumentales o espacios naturales especialmente vulnerables, la gestión resulta mucho más compleja que en estadios o recintos concebidos para grandes aforos.

Tráfico, residuos, ruido, saturación del espacio público o deterioro ambiental pueden convertir un acontecimiento de éxito turístico en un foco de conflicto con la población residente.

Italia volvió a ofrecer un ejemplo de ese debate con los Jova Beach Party, los conciertos multitudinarios organizados por Jovanotti en diferentes playas. La propuesta consiguió atraer a grandes audiencias y convertir los escenarios costeros en parte de la propia experiencia musical, pero también provocó un turismo de masas criticado por colectivos ecologistas y residentes por la posible alteración de dunas, vegetación y hábitats de determinadas especies. (Data Appeal: prácticas que implementar en un destino para ganar reputación entre los viajeros)

Coldplay o cómo mitigar (aunque sea mínimamente) el impacto medioambiental de una gira que da de comer al turismo de masas

En el extremo contrario, Data Appeal señala la estrategia desarrollada por Coldplay en su gira Music of the Spheres como ejemplo de cómo la sostenibilidad puede incorporarse desde el diseño del evento. La banda recurrió a sistemas de almacenamiento eléctrico, energías renovables, transporte menos contaminante, reutilización de materiales y mecanismos para implicar al público en la generación de energía. Según los datos divulgados sobre la gira, las emisiones de CO se redujeron alrededor de un 47% frente al tour precedente.

Más allá de las medidas ambientales, la tecnología abre otra vía para gestionar mejor estos flujos: anticipar dónde, cuándo y en qué volumen se concentrará la demanda.

El análisis de calendario, localización y asistencia prevista permite a los destinos reforzar transporte público, organizar aparcamientos alternativos, aumentar limpieza o señalización, proteger determinadas áreas y comunicar con antelación las afectaciones a los residentes. El dato deja así de utilizarse únicamente para promoción y pasa a intervenir también en la planificación operativa.

El análisis realizado sobre Camden Town, en Londres, muestra la utilidad de esta aproximación. Durante el periodo estudiado, los conciertos representaban el 71,2% de los eventos analizados y concentraban una asistencia estimada de 90.100 personas. Las actividades comunitarias suponían un 21,2% y podían atraer a otras 27.600, mientras conferencias, festivales y exposiciones tenían un peso menor en número de acontecimientos.