La conectividad aérea hacia Medio Oriente experimentará un crecimiento muy importante en 2025, impulsado principalmente por Emiratos Árabes Unidos (EAU), Turquía y Arabia Saudita.
Medio Oriente suma ya el 12% de la oferta de vuelos internacionales
Según Mabrian, Emiratos Árabes Unidos y Turquía congregan la mayoría de las plazas aéreas disponibles en Medio Oriente.

Aeropuerto Internacional de Hamad, en Qatar.
Según datos de Mabrian, la capacidad aérea total de la región se expandirá con aumentos notables en la disponibilidad de plazas aéreas desde mercados internacionales, consolidando a estos países como "importantes hubs de tránsito global".
Emiratos Árabes Unidos lidera el ranking con 88,9 millones de plazas aéreas en vuelos internacionales programadas para 2025.
Este número representa un incremento interanual del 3,4% respecto a 2024, y un crecimiento acumulado del 14,5% en comparación con 2019. Dubái y Abu Dabi continúan consolidándose como centros estratégicos de conectividad aérea mundial, respaldados por la expansión de aerolíneas como Emirates y Etihad Airways.
Turquía y Arabia Saudita, destinos en auge
Turquía se posiciona en segundo lugar con 75,6 millones de plazas aéreas, reflejando un crecimiento del 4,2% respecto al año anterior y un impresionante aumento del 25% en los últimos cinco años. El aeropuerto de Estambul, principal base de Turkish Airlines, ha sido clave en esta expansión, consolidando a Turquía como un puente entre Europa, Asia y África.
Arabia Saudita, con 43,1 millones de plazas aéreas programadas, registra el mayor incremento interanual entre los principales actores de la región, con un 5,2%. A largo plazo, su crecimiento ha sido aún más notable, alcanzando un 38% más de capacidad aérea respecto a 2019.
Este incremento está alineado con la estrategia de modernización impulsada por el plan “Visión 2030”, que busca "diversificar su economía y convertir al país en un destino turístico" y de negocios, tal y como ya analizamos en Ladevi.
Omán y Baréin reducen sus plazas aéreas internacionales
En contraste, otros países de la región han experimentado un estancamiento o incluso una reducción en su capacidad aérea. Kuwait registra una caída del 4,4% respecto a 2024, mientras que Omán y Baréin también muestran descensos del 3,1% y 3,9%, respectivamente. En términos de crecimiento a cinco años, Omán es el más afectado con una reducción del 19,6% en su capacidad aérea, evidenciando dificultades para mantenerse competitivo en el mercado regional.
Por otro lado, Jordania presenta una situación ambivalente. Su capacidad aérea en 2025 aumentará un 13% respecto a 2024, pero en comparación con 2019, registra un descenso del 6,4%. A pesar de esto, el país sigue siendo un destino turístico clave, con Amán y Petra atrayendo un flujo constante de visitantes internacionales.
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