La aerolínea estadounidense Delta Air Lines ha cerrado el primer trimestre de 2026 con unos resultados agridulces: consolida una demanda sólida, pero en un entorno de costes crecientes. La compañía registró un beneficio neto ajustado de 423 millones de dólares, lo que supone un incremento interanual del 45%, impulsado principalmente por el dinamismo del tráfico y la fortaleza del segmento premium.
Delta Air Lines calcula que el auge de precios del combustible le costará US$ 2.000M
Pese a que el precio del petróleo está estancado, la aerolínea prevé aumentos de costes operativos que podrían afectar al precio de los vuelos.
Delta Air Lines y uno de sus modelos de avión Airbus A330-300.
En términos operativos, el resultado también evolucionó al alza, alcanzando los 652 millones de dólares, un 12% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Esta mejora se produce en un contexto marcado por tensiones por la guerra en Medio Oriente que están alterando de forma significativa la estructura de costes de las aerolíneas y los vuelos a escala global.
Delta Air Lines firmó más de 13.500M de dólares de costes operativos en el primer trimestre, más de lo esperado
Los ingresos trimestrales se situaron en 14.200 millones de dólares, con un crecimiento del 9,4%, en línea con la tendencia positiva de la demanda tanto en rutas domésticas como internacionales. Este comportamiento ha permitido a la compañía compensar parcialmente el incremento de los costes operativos, que crecieron un 9% hasta los 13.549 millones de dólares. (Delta Air Lines sumará a su flota 31 aviones Airbus)
Uno de los principales factores de presión ha sido el combustible, cuyo gastoascendió a cerca de 2.600 millones de dólares durante el trimestre, con un incremento interanual en torno al 7%-8%. La escalada del precio del queroseno, vinculada al conflicto en Oriente Próximo, ha devuelto al sector a una situación de elevada volatilidad energética tras varios ejercicios de estabilidad relativa.
De hecho, el encarecimiento del fuel se ha intensificado en las últimas semanas. El precio del combustible de aviación prácticamente se ha duplicado desde finales de febrero, pasando de niveles cercanos a 2,5 dólares por galón a cifras próximas a los 4,8 dólares, lo que está obligando a las aerolíneas a revisar sus previsiones financieras y operativas.
La guerra en Medio Oriente le podría costar a Delta Air Lines 2.000M de dólares
Sin embargo, la aerolínea ya anticipa un deterioro en la evolución de costes a corto plazo. Según sus previsiones, el incremento del precio del combustible podría elevar el gasto en aproximadamente 2.000 millones de dólares adicionales en el trimestre hasta junio, condicionando de forma directa los márgenes. (Aerolíneas: ¿Puede el hedging neutralizar la suba del petróleo?)
Ante esta situación, Delta ha optado por una estrategia de contención, que incluye la moderación del crecimiento de capacidad y ajustes en la programación para priorizar rutas más rentables.
De cara al segundo trimestre, la compañía prevé mantener una posición de liderazgo en rentabilidad, con una estimación de beneficio cercana a los 1.000 millones de dólares, aunque condicionada por la evolución del precio del petróleo. En un entorno de incertidumbre prolongada, el comportamiento del combustible se consolida como la principal variable crítica para la industria aérea en 2026.
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