Guillermo Correa

El sector del turismo vive las horas más dramáticas de su historia

El presidente de Achet solicita al gobierno la implementación de medidas urgentes que eviten el colapso de las empresas de turismo.

El tremendo impacto del Covid-19 en la industria de los viajes en Chile y el mundo no tiene comparación con ninguna otra crisis previa. El cierre de fronteras aéreas y terrestres, la paralización de vuelos internacionales y domésticos decretadas por un significativo y creciente números de países, y la consiguiente desaparición de la demanda en el mundo entero, compromete muy significativamente la viabilidad de prácticamente todos sus actores, dentro de los cuales se incluyen líneas aéreas, agencias de viajes, hoteles, turoperadores, cruceros, transporte terrestre de pasajeros y destinos turísticos en general, por nombrar algunos.

En el caso chileno se hace sentir con mayor fuerza aún, debido a su efecto sobre empresas ya debilitadas como consecuencia del estallido social y hechos de violencia registrados a partir de octubre pasado.

La Asociación Chilena de Empresas de Turismo (Achet) solicita a las autoridades del país implementar con carácter de urgente, medidas que impidan el colapso de las empresas del sector, protegiendo el empleo y que la cadena de pago no se corte –sería simplemente catastrófico–, entre las cuales se debería considerar postergar el pago de tributos por al menos seis meses (PPM, IVA y contribuciones, entre otros). Otras de carácter financiero, como solicitar a la Banca la flexibilización en el pago de los créditos y solicitar que estos otorguen líneas de créditos en condiciones preferentes.

IATA, como asociación mundial que representa los intereses de las líneas aéreas, legítimamente está solicitando ayuda recurriendo a los gobiernos para evitar las quiebras de sus asociados. Al respecto, Achet junto con apoyar decididamente esta acción, demanda que en paralelo las líneas aéreas actúen con reciprocidad con el canal de comercialización.

Frente a la gravedad de los desafíos que enfrentamos, se requiere el máximo de esfuerzo, visión y generosidad de parte de todos los actores del país para permitir que la economía en general y empresas en particular, dispongan de los recursos necesarios para continuar su operación y sigan con su rol fundamental de generación empleo.

No es el momento de sacar beneficios de corto plazo. El mundo y sus gobiernos están actuando en consecuencia. Esperamos estar todos a la altura de este desafío.

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