Planificar un viaje implica muchas decisiones, pero una de las más importantes es seleccionar el equipaje adecuado.Ya sea que planees una escapada de fin de semana o unas vacaciones prolongadas, saber cómo elegir maleta para viaje te permitirá viajar con mayor comodidad y seguridad.
En esta guía encontrarás información práctica para identificar qué maletas se adaptan mejor a tu estilo de viaje.
En esta guía encontrarás información práctica para identificar qué maletas se adaptan mejor a tu estilo de viaje, considerando factores como el tamaño, el material, las ruedas y otros detalles que marcan la diferencia entre una experiencia placentera y un dolor de cabeza en el aeropuerto.
Tipos de maletas según el material y su uso
Para garantizar una experiencia de viaje cómoda y tranquila, elegir la maleta de viaje adecuada es la clave. Según las necesidades y destino de cada viaje deberás elegir un tamaño, estilo y funcionalidad que más se adapte.
Uno de los primeros aspectos a considerar son los tipos de maletas disponibles en el mercado.
Rígidas
Una de las principales ventajas es su capacidad para proporcionar protección superior a tus pertenencias durante el viaje. Gracias a su carcasa dura, estas maletas ofrecen excelente resistencia contra golpes, caídas y otros tipos de impactos. Los materiales más comunes incluyen policarbonato, polipropileno y ABS.
Estas son más recomendables para trayectos largos o viajes en avión en los que tu equipaje puede sufrir diversos traslados y con ello algún que otro golpe.
Blandas
Una de las principales ventajas es su ligereza. En comparación con las maletas rígidas, las maletas blandas tienden a ser más ligeras, lo que las hace más fáciles de transportar, especialmente si tienes que llevarlas durante largos períodos de tiempo o subirlas por escaleras.
La principal característica de las maletas blandas es la flexibilidad, lo que permite que la capacidad de tu maleta sea mayor y puedas beneficiarte del uso de sus bolsillos exteriores y la posibilidad de ampliaciones. Están fabricadas principalmente en poliéster o nylon, materiales que ofrecen versatilidad y adaptabilidad.
Semirígidas
Poseen las características de una maleta rígida y de una blanda. Una ventaja es que la estructura es la de una maleta rígida, por lo tanto aporta gran resistencia y ligereza a la hora de viajar. Este tipo híbrido combina lo mejor de ambos mundos, ofreciendo protección estructural con la flexibilidad de bolsillos exteriores.
Qué maleta elegir según la duración del viaje
El tamaño del equipaje debe estar directamente relacionado con los días que estarás fuera de casa. El tamaño de una maleta se suele dividir en 4 categorías: cabina (equipaje de mano), medianas, grandes y extra-grandes.
Viajes cortos (2-3 días)
Las maletas de cabina (55x40x20 cm) tienen una capacidad de 20 a 49 litros y son recomendables para viajes de 2 o 3 días. Este tamaño te permite evitar facturar equipaje, ahorrando tiempo y dinero en el aeropuerto.
Viajes de una semana
Las maletas medianas son la elección ideal para viajes de una semana o diez días. Su capacidad suele variar entre 65 y 70 cm de altura, perfecta para llevar ropa, calzado y accesorios sin comprometer la movilidad.
Viajes largos (más de dos semanas)
Las maletas extra grandes están pensadas para viajes de tres o más semanas, y tienen un volumen de más de 120 litros. Con ella te olvidas de problemas de espacio, aunque lógicamente no puede ser usada como equipaje de mano.
Características de buenas maletas: aspectos técnicos clave
Más allá del tamaño y el material, existen características específicas que definen la calidad y funcionalidad de una maleta.
Sistema de ruedas
Las maletas con cuatro ruedas que giran en 360º facilitan mucho el movimiento y el traslado, reduciendo también la fuerza al arrastrarlas. Las ruedas multidireccionales permiten empujar la maleta en lugar de arrastrarla, lo que resulta especialmente útil en aeropuertos y superficies lisas.
Peso de la maleta vacía
Una maleta vacía con ruedas no debería pesar más de 3.5 kilos. El peso propio del equipaje es crucial, ya que reduce la capacidad disponible para tus pertenencias y puede generar cargos adicionales en aerolíneas con restricciones estrictas.
Cierres y seguridad
Poner un candado en la cremallera es una buena práctica. Pero si viajas a Estados Unidos, busca un modelo con cerradura TSA, un requisito de seguridad de este país que permite al personal de aduana abrir con una llave especial la cerradura de combinación sin dañar la maleta.
Compartimentos y organización
Los distintos compartimentos y bolsillos pueden ser muy útiles para separar el equipaje, especialmente líquidos o artículos delicados. Las maletas con divisiones internas facilitan el orden y permiten acceder rápidamente a lo que necesitas sin desarmar todo el equipaje.
Asas y manijas
Es clave valorar que la maleta tenga asas laterales y superiores, que sean duraderas y soporten el peso del interior, lo que facilitará levantar la maleta de modo cómodo. Un sistema de asa telescópica con múltiples posiciones también mejora la ergonomía durante el transporte.
Cómo elegir maleta según el medio de transporte
El tipo de viaje que realizarás también influye en la selección del equipaje adecuado.
Viajes en avión
Se recomienda usar maletas rígidas para viajes en avión en los que vas a facturar el equipaje y para viajes largos en los que no cambiarás continuamente de lugar para dormir. La protección adicional es fundamental cuando el equipaje pasa por múltiples manipulaciones en aeropuertos.
Viajes en coche
Si vas a viajar en tu propio coche con otras personas, si la maleta irá contigo en la cabina del avión o si, una vez llegado al destino, tendrás que moverte mucho con ella, es preferible optar por una maleta blanda. La flexibilidad permite aprovechar mejor los espacios del maletero.
Viajes con múltiples destinos
Las maletas tipo macutos con ruedas son usadas por aquellos viajeros que van a desplazarse durante trayectos largos en su destino y pueden colgar también su equipaje en la espalda. Son perfectas para quienes priorizan la movilidad o van a destinos con muchas caminatas, transporte público o cambios frecuentes de alojamiento.
Consejos adicionales para una compra inteligente
Durabilidad y garantía
En el momento de comprar una maleta no solo hay que pensar en lo que va a durar, sino que también tenga una garantía del fabricante para reparar o reemplazarla si es necesario. Una buena garantía refleja la confianza del fabricante en la calidad de su producto.
Impermeabilidad
Las maletas rígidas son impermeables por defecto, mientras que si hablamos de las blandas hay algunas que sí y otras que no. Si viajas a destinos con clima variable o lluvioso, este aspecto puede ser determinante para proteger tus pertenencias.
Relación calidad-precio
El precio de una maleta hay que verlo en perspectiva: cuánto tiempo la vas a usar, con qué frecuencia y para qué. Invertir en una maleta de calidad puede resultar más económico a largo plazo que reemplazar constantemente equipaje de baja gama.
Saber cómo elegir maleta para viaje implica evaluar múltiples factores: el tipo de material según tus prioridades de protección o ligereza, el tamaño adecuado a la duración de tu estancia, las características técnicas como ruedas y cierres, y el medio de transporte que utilizarás.
Busca siempre el equilibrio entre ligereza, capacidad y resistencia para viajar cómodo, con todas las cosas que necesitas y con la seguridad de que llevas una maleta que aguante los golpes.
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