Vacaciones de invierno: blanco esperanza para el turismo nacional

Durante las vacaciones de invierno 2018 se realizarían 3,35 millones de viajes dentro del país, lo que generaría un incremento del 6,6% en comparación con los 3,14 millones de viajes de igual período del año pasado. Los centros de esquí esperan 1,4 millones de visitantes. La merma de los argentinos se compensaría con un alza del emisivo brasileño.

Pese a que las cifras hablan de crecimiento, la industria del turismo pareciera no arrancar o al menos aún no lo hace con la fuerza que se esperaba. En este contexto, las vacaciones invernales se proyectan como un halo de esperanza para un sector alicaído.

En los últimos días la Subsecretaría de Turismo publicó las proyecciones para las vacaciones de invierno 2018. Según la cartera estatal, durante este período se realizarían 3,35 millones de viajes dentro del país, lo que generaría un incremento del 6,6% en comparación con los 3,14 millones de viajes de igual período del año pasado.

Las perspectivas también son buenas para el receptivo, ya que las llegadas internacionales crecerían un 10,3%, totalizando 293.900 turistas. La gran incógnita es qué sucederá con el mercado argentino, que aporta una gran cuota en el apartado. De acuerdo a las estimaciones de la entidad pública, en julio arribarán al país alrededor de 465 mil personas, representando un 5,4% menos que el año anterior, cuando llegaron más de 450 mil turistas.

Es que la variable trasandina es determinante para la aguja del receptivo, que viene a la baja. Y las afirmaciones de Ricardo Margulis y Andrea Wolleter, presidente y vicepresidenta ejecutiva de Fedetur lo confirman: “Este fenómeno se explica por una baja importante en la llegada de argentinos, situación que se comenzó a dar hace algunos meses principalmente porque Chile dejó de ser tan atractivo para los trasandinos en el denominado ‘turismo de compras’. De hecho, el arribo de turistas extranjeros tuvo una variación del 14% en 2017 en relación al año anterior, pero al descontar a los argentinos esa cifra alcanza el 7%”.

En este marco, la temporada de esquí puede llegar a ser una verdadera bocanada de aire fresco para la actividad. Y las cifras preliminares son alentadoras. Una semana antes del arranque, la Asociación de Centros de Ski de Chile (Aceski) ya proyectaba una buena temporada con más de 350 mil visitas solamente durante las vacaciones de invierno.

El dato significativo es que este año se espera que un total de 1,4 millones de personas visiten los centros de esquí, ya sea para practicar algún deporte o simplemente para disfrutar del entorno.

Según Hoteleros de Chile, los establecimientos ligados al esquí tendrían una ocupación promedio de 82%, un alza del 3% respecto al año anterior.

Paulina Sierra, gerenta general de Hoteleros, sostuvo que este incremento en los centros de esquí se debe a la mayor cantidad de turistas brasileños que esperan recibir. De hecho, entre los visitantes foráneos, en la Subsecretaría de Turismo proyectan que 18% de los extranjeros que lleguen a Chile serán provenientes de Brasil.

La esperanza brasileña se alimenta con la reciente llegada de Emirates al país, ya que según indicó Hubert Frach, vicepresidente senior de Operaciones Comerciales de la compañía, la ruta San Pablo-Santiago tiene una tasa de ocupación del 80% durante julio.

¿ALCANZA CON LA PROMOCIÓN?

Desde el sector público, uno de los ejes en los que se insiste para reanimar el receptivo es la promoción. En este sentido, la Subsecretaría de Turismo y Sernatur presentaron Marketing Chile 360°, cuyo principal objetivo es descentralizar la acción de marketing nacional e invitar a la industria a sumarse a las acciones que buscan potenciar el destino Chile en el exterior.

Desde la Corporación de Turismo de Santiago, Matías López afirmó: “Hay muchos temas de fondo que abordar, como calidad, promoción, seguridad o sustentabilidad, pero sin duda el tema de fondo que nos debe convocar a todos es cómo hacemos del turismo un motor de desarrollo y eje central en la economía de nuestro país, para lo cual es necesario generar políticas públicas y proyectos de ley que propongan los incentivos adecuados y donde el ejecutivo juega un rol clave”.

Por su parte, el sector privado tiene sus propias ideas de cómo lograr potenciar el sector. La secretaria general de Achet, Lorena Arriagada, explicó: “Como asociación tenemos nuestra agenda y requerimientos frente a temas fundamentales para hacer crecer la actividad turística en Chile, entre ellos fortalecer la libre competencia en el sector, ver qué está pasando en el ámbito de las normativas para fomentar la inversión en los territorios, entre otros aspectos”.

Diego Baeza, presidente de ChileSertur, señaló: “Nuestro gremio cuenta con cuatro prioridades de trabajo: mayor seguridad al turista, promoción internacional para las micro y pequeñas empresas, factura de exportación para turoperadores y protección del patrimonio natural y cultural”.

En tanto, Andrea Wolleter manifestó: “Creemos que la prioridad es avanzar con las modificaciones de la Ley de Turismo, tener un Plan de Seguridad Turística y avanzar en la Ley de Biodiversidad para un mejor manejo del turismo en las áreas silvestres protegidas”.

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