OPINIÓN

Turismo: reactivación en la incertidumbre

El presidente de Fedetur, Ricardo Margulis, hace un análisis de la situación actual del turismo y habla del futuro de la industria en su columna.

El año que pasó fue un período que nadie querrá recordar en la industria del turismo. Una etapa para el olvido que nos tiene sumergidos en la peor crisis de nuestra historia, primero con el estallido de violencia y luego con la pandemia, en un largo y complejo proceso del que no tenemos certeza cuándo acabará.

El balance para el rubro es desolador. Esta verdadera tormenta perfecta ha provocado a su paso, hasta ahora, la pérdida de 300 mil (-50%) puestos de trabajo en el sector turismo, unos US$ 6.000 millones menos de ingresos, una pérdida patrimonial incalculable por el cierre de numerosas empresas y un retroceso de la industria a niveles de hace 15 años.

Pero lejos de quedarnos en los lamentos, el carácter resiliente de quienes a diario se dedican a esta significativa actividad para el desarrollo del país, ha permitido que todo el sector se movilice de manera intensa para mantener a flote el turismo nacional a lo largo de Chile, desplegando con compromiso y esfuerzo las acciones que permitan iniciar pronto la anhelada reactivación.

Si bien las medidas que ha entregado el Estado como herramientas de apoyo financiero han sido útiles, son un paliativo. Hoy necesitamos con urgencia volver a funcionar, ya que es la única fórmula que logrará salvar al turismo en 2021, en la medida que podamos poner en marcha todo el encadenamiento productivo de esta industria, que a su vez permita recuperar las plazas de empleo perdidas y facilite la creación de nuevas empresas turísticas.

Solo funcionando podremos ponernos de pie e iniciar el repunte frente a un escenario extremadamente incierto y complejo, donde estimamos que esa recuperación tardará de tres a cuatro años para volver a tener el dinamismo previo a la pandemia. Pero si se prolongan las restricciones al turismo para operar, esa recuperación demorará más tiempo.

Ahora comienza la temporada alta, el período más importante para todo el sector, ya que la mayoría de las empresas se juega en los meses de verano gran parte de los ingresos del año. Si las empresas de turismo que han logrado sobrevivir no pueden desarrollar su actividad en la etapa estival, será muy difícil para ellas mantenerse en pie durante este año.

Por eso, como Fedetur, hemos insistido al Gobierno que lo que necesitamos como solución concreta es volver a trabajar; y en segundo término, si eso no es posible por las restricciones de movilidad para evitar el aumento de contagios, le hemos reiterado que implemente un plan especial de ayuda estatal al turismo.

Lo que no es posible, y así se lo hemos transmitido con fuerza al Ejecutivo y al Congreso, es que no es plausible rescatar a esta industria sin alguno de esos dos pilares. Porque sin poder funcionar y sin un plan de apoyo focalizado, esta industria desaparecerá en un breve plazo, así de claro.

En días recientes nos reunimos con el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, precisamente para abordar el escenario actual del turismo, a quien le planteamos de forma muy directa el estado actual del turismo y el sentido de urgencia que tiene el contar con un respaldo decidido del Estado para sacar adelante al rubro. Lo mismo le hemos pedido al ministro de Economía, Fomento y Turismo, junto a las demás autoridades sectoriales.

Valoramos la disposición que han tenido de escucharnos y recoger nuestros requerimientos, pero necesitamos que eso se traduzca en medidas y políticas concretas que permitan al turismo salir a flote. Porque un país sin turismo es un país que pierde gran parte de su historia y riqueza patrimonial; en definitiva, pierde parte de su esencia. Y estamos seguros de que nadie quiere eso para Chile.

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