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Congreso Achet: Subsecretaría propone una estrategia "360" para sostener nuevas rutas aéreas

María Paz Lagos llamó a combinar promoción, demanda local, carga y actividad productiva para aprovechar la capacidad aeroportuaria de las regiones.

La conectividad aérea regional no puede medirse únicamente por la apertura de nuevas rutas, sino por la capacidad de mantenerlas operativas en el tiempo. Así lo planteó María Paz Lagos, subsecretaria de Turismo, durante su presentación en el 42° Congreso Anual de Achet, realizado en Arica.

La autoridad sostuvo que Chile cuenta con una red aeroportuaria de buen nivel y con terminales que están siendo ampliados o remodelados. Sin embargo, parte importante de esa infraestructura todavía se encuentra subutilizada.

“Tenemos una red de aeropuertos bastante potente, pero estamos subutilizados y ese es nuestro gran desafío”, afirmó Lagos.

Para revertir esta situación, la subsecretaria propuso avanzar hacia una estrategia de conectividad “360”, capaz de articular promoción turística, demanda de los residentes, transporte de carga y necesidades de otros sectores productivos.

Chile busca aprovechar mejor su infraestructura aeroportuaria

Lagos señaló que la Subsecretaría de Turismo participa en una mesa de competitividad aérea junto con aerolíneas, autoridades y representantes privados, con el objetivo de identificar las condiciones necesarias para incrementar el tráfico.

Uno de los desafíos planteados es avanzar hacia los 50 millones de pasajeros en el Aeropuerto de Santiago en 2035, meta que requerirá ampliar la demanda y mejorar la conectividad con las regiones.

La estrategia considera mantener la política aerocomercial de cielos abiertos, mejorar infraestructura, revisar tasas, ampliar la promoción e impulsar nuevas rutas. La política aerocomercial chilena busca facilitar el acceso a los mercados y reducir las restricciones sobre las operaciones aéreas.

“No hay una región que visitemos donde no nos pidan más vuelos, y Arica y Parinacota no es la excepción”, reconoció Lagos.

No obstante, advirtió que disponer de un aeropuerto o conseguir inicialmente una operación aérea no garantiza su continuidad. Para que una ruta sea viable, debe contar con flujos suficientes en ambos sentidos y responder a distintas necesidades económicas del territorio.

Una estrategia “360” para sostener las rutas

Como ejemplo, Lagos mencionó el trabajo desarrollado en Puerto Natales. Además de promover el destino para atraer visitantes, la estrategia incorporó la demanda de quienes necesitaban viajar desde la propia localidad y las oportunidades de transporte de carga vinculadas a otras actividades productivas.

“Los vuelos llegan con turistas y pueden salir con carga”, explicó la subsecretaria, al describir el modelo que podría replicarse en otras regiones.

En el caso de Arica y Parinacota, Lagos llamó a evaluar la demanda generada por sectores como la minería, la energía, la agricultura y la logística, para complementar los flujos turísticos y entregar mayor estabilidad a las operaciones aéreas.

“Tenemos que pensar una política de conectividad para cada región, pero con una mirada 360 y articulada con los demás sectores productivos”, enfatizó.

Para la autoridad, el objetivo no debe limitarse a inaugurar una ruta. La verdadera meta es conseguir que la operación alcance una ocupación suficiente y permanezca en el mercado.

“No basta con conseguir el vuelo; hay que hacerlo sostenible en el tiempo. Esa es una conversación que debe darse en cada una de las regiones”, sostuvo.

Acceso terrestre a montañas y parques

La subsecretaria amplió el análisis más allá de la aviación y destacó que la conectividad turística también depende de los accesos terrestres hacia parques nacionales, centros de montaña y localidades rurales.

Lagos indicó que el Gobierno trabaja con centros de esquí para identificar las brechas de acceso existentes en diferentes puntos del país, incluyendo sectores como Farellones y Portillo. La misma problemática se replica en destinos de precordillera y altiplano, donde el estado de las rutas puede condicionar la experiencia y la comercialización de los productos turísticos.

La autoridad recordó que los participantes del Congreso Achet pudieron recorrer parte de la precordillera de Arica y Parinacota, aunque algunas rutas no fueron utilizadas debido a sus condiciones de acceso.

“La montaña es una experiencia que tenemos que relevar. Tenemos montañas y parques en todo Chile, pero necesitamos que sean accesibles”, afirmó.

De esta manera, Lagos planteó que la política de conectividad debe integrar aeropuertos, rutas aéreas y accesos terrestres, además de coordinar al turismo con otras industrias. El propósito es aprovechar la infraestructura disponible, ampliar las oportunidades para los destinos y asegurar que las nuevas conexiones sean comercialmente sostenibles.