A pocos días de que Arica reciba una nueva edición del Congreso Achet, la conectividad aérea, la diversificación de destinos y el papel del canal de comercialización aparecen entre los principales asuntos que deberá abordar la industria turística. (Cristóbal Benítez: lo que dejó la Cuenta Pública de Sernatur)
Cristóbal Benítez: "No basta con conectar Chile con el mundo; tenemos que conectar al mundo con las regiones"
En la antesala del Congreso Achet, el director nacional de Sernatur aborda los desafíos de conectividad, promoción y comercialización turística de Chile.
Cristóbal Benítez, director nacional de Sernatur.
En pocas palabras
- Conectividad aérea: Se busca fortalecer vuelos internacionales, con foco en Asia y Europa, y mejorar rutas interregionales para distribuir beneficios del turismo.
- Promoción internacional: La estrategia 2027 duplicará recursos para atraer turistas de mayor gasto y valor, fortaleciendo la comercialización y el posicionamiento reputacional de Chile.
- Turismo MICE: Se prioriza la recuperación de la conectividad, colaboración público-privada y sostenibilidad para atraer congresos especializados y eventos de alto nivel a diversas regiones.
La elección de Arica y Parinacota como sede también pone énfasis sobre el desafío de ampliar el mapa turístico chileno y posicionar experiencias más allá de destinos consolidados internacionalmente, como Torres del Paine, San Pedro de Atacama y Rapa Nui.
En entrevista con Ladevi, el director nacional de Sernatur, Cristóbal Benítez, analiza los mercados donde Chile necesita fortalecer su conectividad, la necesidad de desarrollar rutas interregionales sostenibles y la nueva estrategia de promoción internacional, que buscará atraer visitantes de mayor gasto y distribuir los beneficios del turismo entre más territorios.
Diversificación turística y comercialización de los destinos
-Que el Congreso Achet se realice en Arica también pone el foco en destinos con gran potencial, más allá de los circuitos tradicionales. ¿Cuál es la estrategia de Sernatur para diversificar la oferta turística del país?
-Chile tiene íconos turísticos muy instalados internacionalmente, como Torres del Paine, San Pedro de Atacama o Rapa Nui, y eso es una fortaleza. El desafío es ampliar esa imagen y mostrar que Chile es mucho más que esos destinos. Tenemos una enorme diversidad de territorios, paisajes y experiencias que pueden motivar nuevos viajes y, al mismo tiempo, distribuir mejor los beneficios del turismo.
Cuando hablamos de diversificación no se trata simplemente de promocionar más lugares, sino de convertir esa diversidad en una oferta atractiva y comercializable, de acuerdo con los intereses de cada mercado. Ahí aparecen oportunidades como el astroturismo, el enoturismo, la naturaleza y aventura, las termas y el bienestar, la gastronomía, los cruceros, la cultura y las experiencias vinculadas con las comunidades.
Arica es un muy buen ejemplo. Tiene patrimonio, cultura andina, naturaleza, costa, arqueología y una identidad muy particular. Encuentros como el Congreso Achet permiten poner esos atributos frente a públicos que quizás todavía no los asocian inmediatamente con Chile.
A nivel internacional, estamos trabajando cada vez más en destinos, experiencias e itinerarios, y no solamente en atractivos individuales. Para que eso tenga impacto, la promoción debe ir de la mano de la comercialización. Por eso son tan importantes los viajes de familiarización, las capacitaciones a agentes y turoperadores, las ruedas de negocios y el trabajo con el trade internacional. Necesitamos que quienes venden Chile conozcan una oferta más amplia y cuenten con herramientas concretas para incorporarla a sus programas.
En definitiva, no buscamos reemplazar nuestros grandes íconos, sino hacer que sean la puerta de entrada a un Chile mucho más amplio. La diversificación permite enriquecer la experiencia, aumentar la estadía y el gasto, reducir la estacionalidad y lograr que los beneficios del turismo lleguen a más territorios.
“Tenemos que conectar mejor al mundo con las regiones”
-Uno de los temas del Congreso Achet será la conectividad aérea. ¿Cuáles son los mercados prioritarios donde Chile necesita fortalecerla y qué regiones siguen siendo una deuda para el turismo chileno?
-La recuperación y el fortalecimiento de la conectividad aérea internacional constituyen uno de los pilares de nuestra estrategia. El Plan de Marketing Turístico Internacional identifica la conectividad como un objetivo inmediato para aumentar la llegada de visitantes, mejorar la competitividad y potenciar mercados prioritarios de larga distancia.
Cuando hablamos de mercados prioritarios debemos mirar dos variables: el atractivo del mercado y la conectividad disponible. Un mercado puede ser muy grande y tener un enorme potencial, como India, pero si no contamos con una conectividad adecuada, ese potencial resulta mucho más difícil de materializar. No basta con que un mercado sea atractivo; también debe ser viable y accesible para el viajero.
Tenemos desafíos importantes en China y Asia en general, mercados enormes y con gran potencial, pero donde la conectividad continúa siendo una de las principales barreras. En Europa también tenemos una tarea pendiente, particularmente en Alemania, donde actualmente no contamos con vuelos directos y se han perdido alternativas que anteriormente facilitaban el acceso.
También existen casos exitosos que demuestran cómo la conectividad impulsa el atractivo de los mercados. Estados Unidos es un ejemplo claro: acuerdos como el joint venture entre Latam y Delta han permitido ampliar el acceso y mejorar las condiciones para que Chile sea más competitivo. Brasil también resulta especialmente atractivo porque contamos con vuelos directos desde diez ciudades. Lo mismo ocurre con mercados como Australia y España, donde la existencia de conexiones directas favorece su desarrollo.
Nuestro desafío ya no es solamente aumentar el número de visitantes, sino atraer turistas que permanezcan más tiempo, gasten más y recorran distintas regiones. Australia es un ejemplo: durante el primer semestre de 2026 recibimos 34.695 visitantes australianos, un 80,1% más que en el mismo periodo del año anterior.
Por eso retomamos las acciones promocionales presenciales en ese país después de siete años. En el Roadshow Australia viajamos con una delegación de 15 empresas nacionales para impulsar la comercialización de Chile y sostuvimos reuniones con actores como Qantas, con el propósito de reconstruir y fortalecer las conexiones comerciales y aéreas.
-Más allá de los vuelos internacionales, muchos destinos siguen dependiendo de Santiago para conectarse entre sí. ¿Qué importancia tiene avanzar en una mayor conectividad aérea interregional?
-No basta con conectar Chile con el mundo; tenemos que conectar mejor al mundo con las regiones. Nuestro país tiene una oferta diversa, desde el desierto de Atacama hasta la Patagonia, y queremos que los beneficios del turismo internacional alcancen más territorios.
Es fundamental avanzar en una mayor conectividad interregional, pero el desafío no es solamente abrir nuevas rutas, sino conseguir que sean sostenibles y permanezcan en el tiempo. Hemos visto conexiones que se inauguran, pero que terminan cerrándose cuando no alcanzan los niveles de demanda necesarios. Esa dinámica no permite consolidar los destinos.
Para que una ruta sea realmente viable debemos mirar el circuito completo. Necesitamos pasajeros tanto para la ida como para el regreso, además de un flujo de carga que complemente el movimiento de viajeros y contribuya a la sostenibilidad económica de la operación.
Esto exige coordinación interinstitucional e intersectorial para identificar las rutas con verdadero potencial, construir demanda y generar condiciones que resulten atractivas para las aerolíneas.
Promoción internacional: de recuperar volumen a generar valor
-El Gobierno anunció que en 2027 se duplicarán los recursos destinados a promoción internacional. ¿Cómo cambiará eso la estrategia de Sernatur?
-Este aumento representa una gran oportunidad, pero también una gran responsabilidad. La estrategia 2027 cambia el foco: buscamos generar más impacto y conseguir que Chile se encuentre en el top of mind de los viajeros internacionales. Trabajaremos sobre tres grandes ejes para que cada peso adicional se traduzca en resultados concretos para la industria, los destinos y, especialmente, las regiones.
El primero será fortalecer el posicionamiento reputacional de Chile mediante prensa internacional, influenciadores, creadores de contenido especializado, viajes de prensa y colaboraciones estratégicas.
El segundo será robustecer la comercialización internacional, trabajando directamente con la industria a través de ruedas de negocios, viajes de familiarización, alianzas, acciones cooperadas y un programa de capacitación para la fuerza de venta. Queremos que quienes comercializan Chile conozcan mejor nuestra oferta y puedan convertir ese interés en viajes concretos.
El tercer eje corresponderá a las campañas de posicionamiento y conversión bajo la lógica del customer journey. Esto significa acompañar al potencial viajero en las distintas etapas de su decisión, con acciones diferenciadas según cada mercado, desde la fase de inspiración hasta el momento de elegir un destino.
Nuestro foco estará puesto en segmentos de alto valor y turistas de mayor gasto, particularmente aquellos interesados en destinos de naturaleza donde el lujo se vive mediante experiencias auténticas y diferenciadoras.
-Durante años, la meta fue aumentar la cantidad de visitantes. ¿Qué implica concretamente avanzar hacia turistas que permanezcan más días y gasten más?
-Estamos transitando desde una lógica centrada principalmente en recuperar y aumentar el volumen de llegadas hacia una estrategia enfocada en el impacto que el turismo genera en Chile.
Los seis pilares de la estrategia 2027 apuntan a atraer turistas de mayor gasto, desarrollar segmentos de alto valor, fortalecer el canal comercial, sostener la demanda, reducir la estacionalidad y distribuir territorialmente los beneficios.
Tendremos mercados con una estrategia integral 360°, como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Brasil y Australia. En otros desarrollaremos un trabajo más táctico, orientado a la conversión y al fortalecimiento comercial.
Chile ya demostró que puede recuperar volumen. En 2025 recibimos más de seis millones de turistas internacionales y los ingresos por turismo receptivo alcanzaron los US$ 4.157 millones, un 14,9% más que el año anterior. El desafío ahora es que ese crecimiento se traduzca en mayor valor económico y en beneficios que lleguen a más territorios.
El próximo paso del turismo MICE
-Chile se ha transformado progresivamente en un destino relevante para el turismo MICE. ¿Cuáles son los próximos pasos para continuar creciendo?
-El turismo de reuniones se ha consolidado como uno de los segmentos más relevantes para la industria turística nacional. Además de su aporte económico, contribuye al intercambio de conocimiento, al fortalecimiento de sectores productivos y a la atracción de inversiones.
En lo que va de 2026, Chile ya ha ganado 19 postulaciones para congresos internacionales y, mediante nuestro programa de embajadores Meet in Chile, estamos trabajando en otras ocho candidaturas. Esto da continuidad al trabajo público-privado que permitió ganar 22 postulaciones en 2024 y 26 en 2025, las cuales proyectan la llegada de cerca de 20 mil delegados durante los próximos años.
Las prioridades son recuperar y fortalecer la conectividad internacional, profundizar la colaboración público-privada e incorporar la sostenibilidad como elemento central del posicionamiento de Chile en los mercados internacionales.
Recientemente presentamos “Meet in Chile, donde todo comienza”, un nuevo relato y una estructura conceptual para acompañar la promoción y captación de congresos, convenciones, viajes de incentivo y eventos corporativos. Fue un trabajo desarrollado junto con la Fundación Imagen de Chile y Fedetur para entregar a la industria MICE una narrativa común y un sistema visual compartido.
Nuestro foco no es competir solamente por cantidad, sino también por valor. Chile tiene ventajas para atraer congresos especializados y encuentros de alto nivel, especialmente en áreas como astronomía, Antártica, cambio climático, energía, conservación, naturaleza e investigación científica. A esto se suma una oferta de destinos con capacidad e infraestructura para recibir eventos y grupos internacionales en distintos puntos del territorio, ampliando las posibilidades del segmento MICE más allá de Santiago.
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