En la antesala del 42° Congreso Achet, que se realiza en Arica y Parinacota, la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, valoró el regreso del encuentro gremial y la realización de este tipo de eventos fuera de Santiago. En conversación con Ladevi, la autoridad profundizó en dos prioridades de la agenda sectorial: el Estatuto Laboral para el Turismo y la conectividad aérea. (Subsecretaria María Paz Lagos ratifica a Puerto Williams como la ciudad más austral mundo)
María Paz Lagos: "Tenemos una red de aeropuertos que todavía está subutilizada"
La subsecretaria María Paz Lagos aborda en esta entrevista el Estatuto Laboral, los desafíos de conectividad y el regreso de Chile a ITB Berlín y WTM Londres.
La subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, en conversación con Ladevi.
En pocas palabras
- María Paz Lagos: Abordó el Estatuto Laboral, desafíos de conectividad y regreso a ferias internacionales.
- Estatuto Laboral: Busca adaptar la regulación a la estacionalidad del turismo y fomentar la formalidad.
- Conectividad aérea: Se busca optimizar la red aeroportuaria, recuperar rutas y mejorar la conexión entre regiones.
-¿Qué señal entrega que el Congreso de Achet vuelva a realizarse y que tenga como sede Arica y Parinacota?
-Los congresos de Achet se hacen en regiones, y esa es una señal importante: el turismo se desarrolla en los territorios. Además, buscan potenciar destinos emergentes y presentar experiencias nuevas. Siempre es positivo que la industria se reúna para reflexionar sobre sus desafíos y analizar cómo Chile puede aprovechar las oportunidades que se generan en el mundo.
El Estatuto Laboral y la estacionalidad del turismo
El Estatuto Laboral para el Turismo es uno de los proyectos sectoriales clave de “Modo Empleo”, la agenda impulsada por el Gobierno para favorecer la creación de puestos de trabajo, la formalización y la inversión. La iniciativa busca reconocer la estacionalidad propia de la actividad turística, introduciendo mecanismos de adaptabilidad de jornada sin modificar el régimen de 40 horas.
-¿Qué importancia tiene para el Gobierno el Estatuto Laboral para el Turismo?
-Es muy importante. Este proyecto forma parte de una cartera de iniciativas orientadas a incentivar el crecimiento, la inversión y el empleo. En particular, reconoce la estacionalidad del turismo y propone una regulación laboral adaptada a esa realidad.
También debiera contribuir a la formalidad. Hoy tenemos alrededor de un 32% de informalidad en el sector y la posibilidad de pactar jornadas en períodos más largos debiera conducir a contratos más formales y estables. Además, existe una rotación laboral de 38%, que es muy alta respecto del resto del mercado. Si queremos ser un país con calidad de servicio, necesitamos mayor estabilidad: se capacita a las personas, se involucran en la empresa y, en promedio, permanecen solo dos años.
Quiero ser responsable: los efectos que vemos en el corto plazo son mayor formalidad y estabilidad. Junto con otras medidas laborales, y con más crecimiento e inversión, esto también debiera traducirse en más empleo.
-Durante el primer semestre aumentó la llegada de turistas de larga distancia, un segmento que utiliza más servicios y registra un mayor gasto. Sin embargo, el empleo turístico se mantuvo prácticamente estable. ¿Por qué ese crecimiento todavía no se traduce en nuevos puestos de trabajo?
-Es una mezcla de factores. Nuestra legislación laboral es bastante rígida y se necesitan nuevos incentivos; el Estatuto puede ayudar en esa dirección. Pero también debemos hacernos cargo de la automatización y de la llegada de la inteligencia artificial. La creación de empleo será un desafío mundial y el turismo aparece como una esperanza porque es una industria intensiva en personas.
El efecto tampoco es inmediato porque aumentaron los mercados de larga distancia, pero disminuyeron los turistas argentinos. Si consideramos Argentina, todavía registramos una baja cercana al 20%; si la excluimos, hay un crecimiento de 6%. Lo positivo es que están llegando viajeros de mayor gasto. Nuestra estrategia no apunta solamente al volumen: queremos crecer en gasto, estadía y distribución regional.
-¿Cómo evalúa el escenario político para la tramitación del Estatuto?
-Uno de sus méritos es que fue coconstruido con el sector. Participaron nueve gremios, grandes y pequeños, por lo que llega validado por la industria. Ahora se encuentra en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputadas y Diputados.
El desafío es demostrar que también beneficia a los trabajadores y que no se perciba solo como una iniciativa de los empleadores. La distribución de la jornada debe ser acordada; no es una imposición. Cuando existe sindicato, también debe ser abordada con este. Estamos disponibles para conversar los ajustes necesarios durante la tramitación.
-¿Cómo se resguardan los derechos frente a una mayor adaptabilidad?
-Hablamos de adaptabilidad con derechos, dentro del régimen de 40 horas. Entre los cambios están la posibilidad de pasar de ocho a 12 domingos consecutivos, la distribución adaptable de la jornada y la compensación de horas. Trabajar 12 domingos seguidos no significa perder el descanso semanal: la persona mantiene su día libre.
El turismo tiene cerca de un 50% de mujeres y un 26% de jóvenes. Para ellos, este estatuto debiera significar mayor estabilidad y una mejor conciliación entre la vida personal y laboral. Por ejemplo, un estudiante podría trabajar con mayor intensidad en verano y reducir su jornada al retomar las clases, siempre mediante acuerdo.
-¿También se aplicaría a agencias de viajes y turoperadores, que enfrentan peaks de demanda y deben atender a pasajeros en otros husos horarios?
-Sí. Está contemplado para las agencias de viajes y para toda la cadena de valor del turismo, no solamente para hotelería y gastronomía. Si existe un contrato laboral, esas variaciones de horario y las horas trabajadas deben ser consideradas.
Conectividad aérea: recuperar rutas y conectar regiones
La conectividad aérea constituye otro de los ejes prioritarios para el crecimiento del turismo receptivo. Un ejemplo es Australia, mercado que durante el primer semestre registró un aumento de 80% en las llegadas a Chile respecto del mismo período de 2025, hasta alcanzar los 34 mil pasajeros. Para la subsecretaria, este desempeño confirma la relación entre la disponibilidad de vuelos directos y el crecimiento de los mercados emisores, pero también plantea el desafío de aprovechar mejor la red aeroportuaria nacional y desarrollar conexiones internacionales desde regiones.
-¿Cuál es su diagnóstico sobre la conectividad aérea de Chile?
-Tenemos una muy buena red de aeropuertos que todavía está subutilizada. El gran desafío es optimizarla, recuperar rutas internacionales que se perdieron durante la pandemia, atraer nuevas aerolíneas en mercados que están creciendo y mejorar la conectividad interregional.
Estamos pidiendo a las regiones que formen sus propias mesas de competitividad aérea. Muchas quieren vuelos que no pasen por Santiago. Sin embargo, una nueva ruta no se puede pensar en una sola dirección: requiere promoción 360°. De lo contrario, los vuelos pueden llegar llenos y regresar vacíos, y terminan operando solo seis meses.
Un ejemplo interesante es Puerto Natales, donde hubo una articulación con otros sectores productivos, como la salmonicultura: los aviones llegan con turistas y regresan con carga. Eso ayuda a sostener la operación durante todo el año.
También trabajamos para ampliar la operación 24/7 de los aeropuertos. La Serena ya avanzó, Temuco está avanzando y se sumarán otras regiones. Aysén tendrá un aeropuerto internacional, mientras Punta Arenas y Puerto Williams cuentan con proyectos de mejoramiento.
-¿Qué papel cumple la conectividad en el crecimiento de mercados como Brasil y Australia?
-Los mercados que han crecido también lo han hecho como resultado de su conectividad. Con Australia tenemos vuelos directos y con Brasil existe una amplia red de ciudades conectadas. La siguiente etapa es impulsar servicios entre Brasil y las regiones chilenas sin pasar por Santiago, pero deben ser sostenibles en el tiempo.
En la mesa de competitividad aérea analizamos qué palancas debe mover cada actor para alcanzar la meta de 50 millones de pasajeros en 2035. Además, trabajamos con las aerolíneas en un mecanismo de stopover para que quienes conectan en Santiago puedan quedarse y conocer la ciudad. Más de un millón de pasajeros pasan por el aeropuerto sin visitar el destino.
-¿El aumento del presupuesto de promoción internacional permitirá apoyar esta estrategia?
-Sí. En 2027 recuperaremos la participación en ITB Berlín y WTM Londres. Las ferias siguen siendo importantes, pero necesitamos estrategias mixtas: ruedas de negocios, promoción digital y contenidos integrados en las herramientas de inteligencia artificial que hoy influyen en las decisiones de viaje.
Estamos contentos con el crecimiento del turismo de larga distancia, fruto del trabajo en mercados estratégicos y de la conectividad. Pero no basta con que los turistas lleguen: necesitamos que repitan y recomienden. Eso exige elevar la calidad, extender la actividad durante todo el año y beneficiar a más regiones.
—¿Cómo acompañará la promoción internacional esta estrategia de conectividad?
—El corazón de nuestra estrategia es aumentar los recursos de promoción. Este año contamos con $6 mil millones y para 2027 se contempló una partida de $13 mil millones. También queremos analizar con la industria mecanismos de financiamiento más permanentes y una mayor cooperación del sector privado. Las ferias siguen siendo importantes, pero deben complementarse con ruedas de negocios, promoción digital y contenidos preparados para las herramientas de inteligencia artificial.
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