“La inmigración es una oportunidad para mejorar el servicio"

Ricardo Margulis, presidente de la Fedetur.

Ingeniero comercial ligado al mundo de la construcción y con una amplia experiencia en la industria del turismo. Ricardo Margulis, gerente general de Valle Nevado, asumió recientemente como presidente de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur).

Miembro del directorio de la Federación desde 2013, tesorero y vicepresidente de la institución, Margulis habló en exclusiva con La Agencia de Viajes acerca de su nombramiento, los desafíos de la industria y las perspectivas de la Federación en el mundo público-privado.

“Este es un desafío muy interesante. Me gusta el ámbito gremial, llevo participando en Turismo Chile muchos años, también fui consejero en la Cámara Chilena de la Construcción, creo tener una vocación por lo gremial, ya que de alguna manera aporta a la sociedad desde otro lado con la experiencia y los conocimientos a desarrollar y fortalecer las industrias en la que uno está”, explicó el flamante presidente de la Federación. Y agregó: “No apunto a ampliar un sector o área específica del sector, sino que me sumo a una visión país. Si el país crece y contamos con una mejor infraestructura y mejores alternativas para invertir, lograremos que vengan más visitantes y eso nos ayuda a todos”.

¿Cuál es su visión de la industria?

Chile es un país muy especial y estamos viviendo una época muy interesante. Nos plateamos cifras de llegadas de turistas del orden de los 5 millones y nos quedamos cortos, ya que este año se esperan lleguen cerca de 6,7 millones de visitantes internacionales. Si bien los argentinos tienen una gran influencia por el turismo de compras, de todas maneras es más de lo que recibe Brasil, siendo un país mucho más conocido internacionalmente que el nuestro.

Sin dudas se ha hecho un gran trabajo de posicionamiento internacional con nuestros destinos icónicos. Chile es un país con muchos encantos de norte a sur, es un destino para repetir varias veces.

¿Cuáles son los desafíos que asume?

Como presidente, lo primero es seguir fortaleciendo la Federación. Somos una institución que en estos ocho años de vida nos hemos ganado un puesto importante en la industria. Somos un interlocutor válido y reconocido por las autoridades y por los profesionales del sector, tanto a nivel nacional como internacional.

Hoy tenemos el reto de mantener ese posicionamiento y el desafío de hacerlo ante un nuevo gobierno, con nuevas autoridades, para lograr darle continuidad a los programas y planes que estamos ejecutando como Federación.

¿Qué rol cumple la Federación?

El Gobierno ha hecho una gran inversión tanto en marketing internacional como en programas para desarrollar el sector, entre ellos están Transforma Turismo, Sabores de Chile y el Centro de Extensionismo Tecnológico (CET), que buscan entre otras cosas apoyar a las Pymes, donde estamos participando. Por ejemplo, el CET es un programa Corfo orientado a las Pymes regionales y que la Fedetur está ejecutando a nivel nacional desde diferentes aspectos como asesorías y capacitaciones. El programa Sabores de Chile lo estamos llevando a cabo junto a Achiga e Inacap, donde buscamos recatar el patrimonio gastronómico de nuestro país y extrapolarlo al plano turístico.

Otros tienen que ver con fortalecer la relación público-privada a través de diferentes mesas y consejos. Como Federación participamos en todas las mesas sectoriales que nos invitan a participar. Cuando se planteó el problema portuario con los cruceros, tanto Mauro Magnani (presidente saliente) como Andrea Wolleter (vicepresidenta ejecutiva de la entidad), junto a la Cámara de Comercio de Valparaíso, trabajaron e intercedieron para solucionar el conflicto.

También estamos abocados a otros focos como el de la sustentabilidad, la inclusión, la promoción y los temas laborales. Acá me gustaría decir que nuestro sector tiene ciertas particularidades, trabajamos cuando el resto de las industrias descansan; por lo tanto, no nos pueden aplicar la misma vara que al resto. En ese sentido y como dijo la presidenta Bachelet en la Cena Anual, se aprobó una modificación para tener más flexibilidad laboral en la industria, especialmente en lo referido al área de la restauración.

Un ámbito que nos preocupa y donde también pondremos nuestro foco será en el tema de la seguridad. Somos reconocidos como un país seguro, sin embargo, en este último tiempo se han presentado hechos, como las recomendaciones de seguridad que hizo el gobierno estadounidense a quienes visiten Chile, que han puesto en entredichos esta afirmación.

¿Y respecto a la migración?

Como sector lo hemos analizado y tal como se lo planteamos al ministro de Economía, ojalá pudiéramos tener más del 15% de trabajadores extranjeros del total de trabajadores de nuestras empresas, que es lo que permite la ley.

El aporte de los inmigrantes en la industria es notorio. Hoy es común en todo el país ir a restaurantes y que el garzón sea colombiano, ecuatoriano o peruano, con un nivel de atención diferente, lo que es una oportunidad para mejorar el servicio y también para motivar y enseñarle a nuestra gente a brindar un mejor servicio.

Hay que destacar que mucha de la mano de obra inmigrante está muy bien capacitada, que habla diferentes idiomas, eso sin duda es un gran aporte al sector.

A Chile le está pasando lo que les sucede a los países desarrollados, con cambios paulatinos: la gente ya no quiere hacer algunos trabajos porque tiene cierto nivel de estudios, y los emigrantes los hacen sin problemas porque vienen con muchas ganas de trabajar. En su mayoría es gente seria que cuida su puesto y uno lo ve en todos los ámbitos. Es los que pasa cuando alguien va a Australia con una working holiday, donde no tiene problemas para trabajar recolectando naranjas, de mucama o de cocinero.

¿En qué estamos al debe?

Al sector le falta una mirada especial de las autoridades. Un ejemplo es en el área laboral, donde se legisla muy en general y donde cada sector tiene muchas particularidades.

En muchos aspectos estamos muy regulados y pedimos que esas regulaciones sean para todos. Vemos el tema de cierta competencia desleal o más bien informal, como es el caso de los alojamientos y medios de transporte. No estamos en contra de ellos, sino que pedimos que se formalice su sector y paguen patentes, cumplan las normas sanitarias y de seguridad, porque quienes estamos en el lado formal lo hacemos con grandes esfuerzos e invertimos en capacitaciones, implementación de las normas y certificaciones.

Nos queda mejorar nuestra infraestructura turística, e insisto, falta una mirada más exhaustiva de las autoridades. No hablo por ninguna en particular, sino porque nuestro sector ha generado condiciones positivas para el país.

El sector privado cree en la industria y ha realizado importantes inversiones en infraestructura en diferentes áreas. Hay que recordar que esta industria está formada principalmente por Pymes, desde el guía autónomo a cocinerías y pequeños restaurantes. Un dato importante es que somos una industria que genera trabajo contracíclico, brindándole oportunidades a jóvenes, mujeres y adultos mayores.

Lo que nos falta es idiomas, y nos falta más cultura de servicio. Creo que los desafíos de la industria y de los empresarios en particular tienen que ver con la capacitación. Tal como se habló en el Summit, necesitamos certificar en competencias con programas como Chile Valora. Pero el inglés es el gran desafío que tenemos.

¿Cuál es el mensaje que le daría al nuevo gobierno?

Le diría que mire con atención a este sector que quizás por años fue visto como un hermano pequeño o más pobre. Hoy somos el 10% del PIB, somos el principal exportador de servicios. Somos quienes hacemos conocido a este país y generamos cerca de 500 mil empleos. Por lo tanto hay que continuar en esa senda, destinando más recursos a promoción, a programas de capacitación, certificaciones, invertir en infraestructura. En definitiva, creerse el cuento del turismo, mirarlo como una industria relevante. En ese sentido, somos muy agradecidos de la presencia que nos dio la presidenta Bachelet. En estos cuatro años fue a nuestras cenas, lo que es una señal de que somos prioridad. En el gobierno pasado se hizo una estrategia nacional de turismo que tenía una mirada hacia 2023. Y los seis millones de turistas era una meta para 2020 y ya este año vamos a llegar a 6,7 millones. Muy pronto estaremos en 8 millones, y hay que atender a esa gente. Hay que mejorar los espacios fronterizos, hacer más ágiles los trámites aduaneros como en Europa. Hay que mirar a países como Grecia o España, para los cuales el turismo fue un gran salvataje y vía de desarrollo. El turismo le eleva la calidad de vida a la gente, y no sólo a los que trabajan en el sector. Como alguien dijo, somos la industria de la felicidad.

Notas de tapa