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Ley de 40 horas: los cambios que se vienen y las preocupaciones que persisten en el sector turístico

La próxima semana comenzará a regir la segunda etapa del proyecto de Ley de 40 horas, el cual para 2028 espera llegar su completa implementación.

La próxima semana el país experimentará una nueva reducción de la jornada laboral gradual que busca mejorar las condiciones de los trabajadores, en el marco del proyecto de Ley de 40 horas. Sin embargo, ad portas del nuevo cambio, aún persisten inquietudes por parte del mundo empresarial y del turismo.

A partir del domingo 26 de abril, los empleadores deberán reducir dos horas la jornada de sus empleados, pasando de 44 a 42 horas semanales y marcando un paso decisivo para la meta propuesta para 2028.

Los cambios que vienen con la Ley de 40 horas

La medida aún mantiene dudas sobre qué implica y cómo se implementará, específicamente en aspectos como horarios de salida, distribución de la jornada y derechos asociados.

Cabe destacar que la implementación de la reducción no es igual para todos los casos y varía según la organización interna y la distribución de las jornadas de trabajo. Esta solo aplica para trabajadores que se rigen por el Código del Trabajo— dejando afuera, por ejemplo, a funcionarios del sector público— y se puede materializar a través de salidas anticipadas en algunos días, reducir minutos diarios, o ajustar jornadas en sistemas de turnos.

Según un dictamen de la Dirección del Trabajo (DT), la adecuación de la jornada debe realizarse de común acuerdo entre empleadores y trabajadores, el cual debe quedar registrado por escrito. En caso de que no se llegue a puerto, se aplicará siempre al final de tu jornada laboral de la siguiente manera:

  • Si trabajas 5 días a la semana, se reduce:
    • Día 1: 1 hora.
    • Día 2: 1 hora.
  • Si trabajas 6 días a la semana, se distribuye de esta forma:
    • Día 1: 50 minutos.
    • Día 2: 50 minutos.
    • Día 3: 20 minutos.

Por otro lado, este 26 de abril la Ley de 40 horas suma una serie de medidas para otorgar mayor flexibilidad y protección a los empleados, como protección de sueldo, prohibiendo a los empleadores reducir salarios; bandas horarias para padres de niños de hasta 12 años, los cuales podrán adelantar o atrasar el inicio de su jornada hasta en una hora; compensación de horas extras con días adicionales de feriado; y modalidad 4x3 para trabajar cuatro días a la semana y tener tres días de descanso (acordado con el empleador y respetando el límite de horas).

Preocupación de los gremios

A tan solo días del cambio, la nueva etapa de la ley aún genera reparos desde el mundo privado. A inicios de marzo, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) manifestó su preocupación frente al dictamen de la DT relacionado con la implementación de la reducción de la jornada laboral.

La controversia se centra en que la Dirección del Trabajo definió que esta interpretación debe entenderse como una “regla única” para la reducción de jornada, independiente de la forma en que las empresas hayan organizado previamente sus horarios laborales, lo que podría generar dificultades operativas, especialmente en sectores que funcionan con sistemas de turnos o jornadas continuas, como el comercio y el turismo.

Según lo señalado por la presidenta de la CCS, María Teresa Vial, en dicho período, el dictamen fija una estructura uniforme que podría afectar a empresas que ya habían realizado ajustes en sus jornadas laborales.

En paralelo, el Gobierno de José Antonio Kast se encuentra desarrollando un nuevo estatuto laboral para el sector turístico. Según lo presentado por la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, durante su presentación en las comisiones de Economía del Senado y de la Cámara de Diputadas y Diputados, la propuesta buscaría mejorar la empleabilidad y la formalidad, en coordinación con otras instituciones del Estado.